Share Button

Todos los niños y niñas por fin salen a jugar.

El aire acompaña con un aire fresco y limpio.

Patinetes, bicicletas, ese muñeco preferido que acompaña a los más chiquitines paseando en sus carritos, y las carreras con voces alzadas al viento llamando a papá o mamá.

Hoy mi balcón se mantiene abierto para sentir la pureza, escuchando las voces de todos lo niños que junto al trinar de los pájaros son la mejor música que puedo escuchar.

Este domingo de primavera único, extraordinario y maravilloso es, sin duda, el día más bonito de todo el confinamiento.